Dos acumuladores de agua caliente sanitaria (ACS) con intercambiador exterior pueden conectarse en serie para aprovechar mejor el agua almacenada. La solución necesita definir tres recorridos: el agua que va al consumo, el circuito que recarga los depósitos y la recirculación del edificio.

Este artículo desarrolla una configuración con dos depósitos verticales, A1 y A2, y muestra las derivaciones necesarias para realizar el mantenimiento de un depósito mientras el otro sigue en servicio. Los esquemas son funcionales: el proyecto concreta diámetros, accesorios, regulación y protecciones.

Cuándo elegir serie y cuándo paralelo

La conexión en serie resulta útil con acumuladores calentados por un intercambiador exterior. El agua de aportación atraviesa A1 y después A2, desde donde sale hacia el edificio. Al concentrar la zona de mezcla en lugar de repartirla entre todos los depósitos, puede aprovecharse mejor el volumen almacenado.

La elección cambia cuando cada depósito incorpora su propio intercambiador. Para esos interacumuladores, la guía IDAE/ATECYR establece la conexión en paralelo: en serie, el agua ya caliente que llega al segundo reduce el salto térmico disponible en su intercambiador. El paralelo permite aprovechar simultáneamente ambos equipos y exige equilibrar sus ramales.

El esquema siguiente corresponde a dos acumuladores sin serpentín, con carga común mediante placas. La comparación energética debe incluir las pérdidas de carga, el bombeo y las pérdidas térmicas de ambos depósitos. La ventaja de la serie está en el aprovechamiento de la acumulación; el ahorro depende del funcionamiento del conjunto.

Conexión de dos depósitos con intercambiador exterior

Se identifica como A1 el depósito próximo a la entrada de agua fría y como A2 el situado antes del consumo. La solución de la guía IDAE/ATECYR, apartado 5.3.2 y figuras 14 y 15, distingue estos recorridos:

  1. Consumo: aportación por la zona inferior de A1, conexión desde la parte alta de A1 a la inferior de A2 y salida de ACS desde la parte alta de A2.
  2. Carga: extracción del fondo de A1, paso por la bomba de carga y el secundario del intercambiador, e impulsión caliente a la zona superior de A2.
  3. Recirculación: retorno del edificio, bomba de retorno y reincorporación a una conexión intermedia de A1.
Esquema hidráulico de dos acumuladores de ACS en serie: agua fría a A1, carga desde el fondo de A1 a la parte alta de A2 mediante intercambiador de placas y retorno sanitario a A1.
Figura 1. Carga, consumo y retorno con dos acumuladores en serie. Pulsar la imagen permite ampliarla.

El recorrido de consumo une A1 con A2. Cuando funciona la carga sin consumo ni recirculación, la bomba extrae agua de A1 e introduce agua caliente en A2, de modo que el flujo por el enlace entre depósitos se invierte. Con varios circuitos activos, el sentido y el caudal de ese enlace responden al balance de caudales. Por eso se representa bidireccional y se mantiene libre de antirretornos que bloqueen la recuperación.

Las conexiones deben admitir el caudal de punta y el de carga. Las sondas interiores gobiernan la recuperación y permiten comprobar el estado térmico del conjunto; la regulación del primario mantiene la temperatura de salida de placas. Se seleccionan bombas, tuberías y válvulas a partir de sus pérdidas de carga y de las condiciones reales del generador.

Retorno de ACS y retorno invertido

En la configuración representada, el retorno sanitario entra en A1 a una cota intermedia. Con la bomba de recirculación en marcha, el agua atraviesa el enlace de serie y A2 antes de volver a distribución. La carga debe reponer las pérdidas del anillo y mantener disponible el depósito final durante los periodos sin consumo.

Para esta disposición interesa evitar una conexión directa del retorno con la salida caliente que permita recircular sin atravesar la acumulación. Los antirretornos de los ramales y el equilibrado limitan las circulaciones parásitas. La puesta en marcha comprueba temperaturas en cada retorno y en los puntos alejados, además de la lectura del colector común.

El «retorno invertido» citado por el IDAE describe la disposición de los colectores: el primer depósito conectado a la aportación o a la recirculación es el último en el recorrido de recogida de ACS. Así se aproximan las longitudes totales de los caminos alternativos. Es una ayuda para el equilibrado de ramales, que se completa con el ajuste de sus resistencias hidráulicas.

Derivaciones auxiliares para aislar acumuladores A1 y A2, con colectores de agua fría y recirculación en retorno invertido respecto a la salida de ACS y válvulas en posición de servicio en serie.
Figura 2. Derivaciones de mantenimiento y retorno invertido. Las válvulas con barra permanecen cerradas en servicio normal.

En servicio en serie, las derivaciones auxiliares a A2 y la salida directa de A1 permanecen cerradas, como muestra la figura 2. Abrirlas cambia la circulación y puede puentear uno de los depósitos. Conviene identificar las válvulas en sala y documentar sus posiciones de servicio y mantenimiento.

Cómo aislar un depósito y mantener el servicio

La continuidad de servicio requiere conexiones alternativas para agua fría, salida de ACS, retorno y ambos extremos de la carga. Un puente entre entradas y salidas resuelve solo una parte de la maniobra. La selección funcional queda así:

ModoAportación y retornoSalida de ACSCarga: aspiración / impulsión
Servicio normalA1A2Inferior A1 / superior A2
A1 aisladoA2A2Inferior A2 / superior A2
A2 aisladoA1A1Inferior A1 / superior A1

Al aislar A1 se cierran todas sus conexiones y el enlace entre depósitos, y se habilitan las derivaciones hacia A2. Al aislar A2 se hace la maniobra equivalente sobre A1, incluida su salida directa a distribución. También se adapta la regulación a la sonda del depósito activo y se comprueba el punto de trabajo de la bomba de carga.

Cada volumen aislable conserva su protección contra sobrepresión. Se prevén purgas y vaciados completos, acceso a las bocas de registro y espacio para retirar componentes. Las derivaciones auxiliares se disponen cortas y se incluyen en el procedimiento de renovación, limpieza y desinfección para controlar el agua estancada. Tras la intervención se recuperan las posiciones normales y se verifican temperaturas y estanqueidad.

Carga con un depósito aislado

Estos recorridos complementan la figura 2: la bomba de carga y el intercambiador atienden al depósito que permanece en servicio.

A1 aislado · depósito activo A2:
Fondo de A2 → bomba de carga → secundario de placas → parte alta de A2.

A2 aislado · depósito activo A1:
Fondo de A1 → bomba de carga → secundario de placas → parte alta de A1.

Ejemplo: dos acumuladores de 500 litros

Considérese una instalación con dos depósitos de 500 litros, agua fría a 15 °C, acumulación a 60 °C y un intercambiador capaz de entregar 90 kW útiles al agua sanitaria en las condiciones consideradas. Es un ejemplo de balance térmico, previo al cálculo de la demanda del edificio.

Para estos cálculos se aproxima la capacidad térmica volumétrica del agua a 1,163 kWh/(m³·°C). La energía se calcula como E = 1,163 × V × ΔT, con V en m³, ΔT en °C y E en kWh. El caudal es Q = P / (1,163 × ΔT), con P en kW y Q en m³/h.

Los 1.000 litros equivalen a 1 m³. Calentarlos desde 15 hasta 60 °C requiere aproximadamente 52,3 kWh: 1,163 × 1 × (60 − 15). Con 90 kW constantes, la recuperación ideal tarda unos 35 minutos. Las pérdidas, los consumos simultáneos y una potencia efectiva inferior alargan ese tiempo.

En un instante en que el agua entra a placas a 45 °C y sale a 60 °C, el salto térmico es de 15 °C. El caudal secundario para transferir 90 kW es 90 / (1,163 × 15) = 5,16 m³/h. Si la entrada baja a 15 °C, el salto hasta 60 °C aumenta a 45 °C; para transferir los mismos 90 kW, el caudal calculado es 90 / (1,163 × 45) = 1,72 m³/h. La regulación debe acomodar ese cambio mediante el caudal o la potencia aportada.

Supónganse, además, pérdidas de distribución de 6 kW, impulsión a 60 °C y retorno a 55 °C. El caudal de recirculación resulta 6 / (1,163 × 5) = 1,03 m³/h. Ese valor se reparte entre los ramales conforme a sus pérdidas térmicas y se comprueba durante el equilibrado.

La bomba de carga y la de retorno tienen, por tanto, cometidos y caudales distintos. Con un depósito fuera de servicio, la reserva baja a 500 litros y se revisa la punta admisible. La potencia del intercambiador solo se mantiene si el generador y los caudales permiten entregarla.

Temperaturas, accesos y controles sanitarios

El artículo 3 del RD 487/2022 excluye de su ámbito las instalaciones ubicadas en edificios de uso exclusivo de vivienda que no afecten al ambiente exterior. Ante la sospecha de un riesgo para la salud de la población, la autoridad sanitaria puede exigir medidas de control. Las exigencias siguientes se refieren a las instalaciones sujetas a este real decreto. La aplicación del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y del Código Técnico de la Edificación (CTE) se comprueba para cada instalación.

En las instalaciones sujetas al RD 487/2022, anexo III, parte A.7, el depósito que actúe como acumulación final debe mantener toda el agua a una temperatura homogénea mínima de 60 °C. En servicio normal es A2; si se aísla A2, esta función corresponde a A1. Los interacumuladores de doble tanque tienen un mínimo de 70 °C. La distribución y el retorno se diseñan para superar 50 °C, y la instalación debe poder alcanzar 70 °C para una desinfección térmica cuando proceda.

La comprobación del depósito final activo se realiza con medidas representativas del interior. La estratificación transitoria durante carga y consumo se considera en la regulación y en la verificación de temperaturas. Un precalentamiento por aprovechamiento térmico requiere alcanzar después 60 °C en acumulación final.

Las mezcladoras permiten ajustar la temperatura de uso y prevenir quemaduras. Los tramos sin circulación y temperatura aseguradas se limitan a 5 m y 3 litros; antes de la mezcladora se garantizan 50 °C, medición y estabilización en menos de un minuto.

Para depósitos de 750 litros o más se exige registro accesible de al menos 400 mm. Entre 250 y 750 litros, y en dobles tanques inferiores a 750 litros, el texto remite a la UNE-EN 12897:2017+A1:2020 para sus accesos. En equipos existentes antes de la entrada en vigor del real decreto, la disposición adicional tercera aplica este requisito de accesos tras su sustitución. El de 750 litros queda incluido en la exigencia de registro de 400 mm.

El anexo IV, partes B.1 y B.2, establece los siguientes controles, que se incorporan al programa de mantenimiento:

PeriodicidadComprobación u operación
DiariaTemperatura: acumulación final ≥60 °C y retorno ≥50 °C.
SemanalPurga del fondo de acumuladores y apertura de terminales poco utilizados.
MensualRevisión y medición de temperatura en una muestra rotatoria de grifos y duchas, incluidos los más próximos y los más alejados de los acumuladores: al menos 50 °C y estabilización antes de un minuto. Eliminación de sedimentos por los drenajes de las tuberías.
TrimestralEstado de mantenimiento de los depósitos.
AnualRevisión, limpieza y desinfección del conjunto, sin superar 12 meses entre desinfecciones; cobertura de todos los terminales durante el año.

El programa se completa con los muestreos y actuaciones del Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) o del Plan Sanitario frente a Legionella (PSL) aplicable.

Referencias

IDAE/ATECYR: Guía técnica de agua caliente sanitaria central (2010), apartados 5.3.1 y 5.3.2, figuras 14 y 15; RD 487/2022, texto consolidado, modificado por el RD 614/2024. La guía se utiliza como referencia hidráulica y el texto consolidado para las exigencias sanitarias.

Revisión técnica y editorial: 30 de octubre de 2026.

Lecturas relacionadas: ACS con aerotermia y temperatura frente a legionela y aerotermia y justificación del HE4.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *