Introducción: por qué elegir bien un extintor importa

Los extintores son, con diferencia, uno de los sistemas de protección contra incendios más extendidos en cualquier empresa. Sin embargo, su presencia no siempre garantiza seguridad real. En el día a día de oficinas, naves industriales, comercios o almacenes, los riesgos suelen ser más habituales de lo que parecen: sobrecargas eléctricas, acumulación de materiales combustibles, procesos con líquidos inflamables, maquinaria caliente, cocinas internas, pequeños derrames… Todos ellos pueden originar un conato de incendio que, si no se controla en los primeros segundos, puede transformarse en un incidente crítico con daños estructurales, pérdida de operativa e incluso riesgos para el personal.

Lo que muchas empresas desconocen es que un fallo en la fase inicial de extinción multiplica exponencialmente los daños. Un extintor mal seleccionado, mal ubicado o inadecuado para el tipo de fuego puede suponer la diferencia entre sofocar un conato en 20 segundos o enfrentarse a un incendio que exija evacuación, intervención de bomberos y paralización completa de la actividad. En estos escenarios, el coste no se limita al daño material: entran en juego responsabilidades legales, interrupción del servicio, afectación a clientes y riesgos laborales directos.

Como ingeniero industrial con experiencia en Protección Contra Incendios (PCI), he visto de primera mano cómo decisiones aparentemente menores —como elegir un extintor “genérico”, no revisar la eficacia necesaria o no tener en cuenta el tipo de riesgo del área— acaban comprometiendo la seguridad de todo un establecimiento. Por eso este artículo nace con un propósito claro: ofrecer una guía práctica, rigurosa y comprensible que ayude a cualquier empresa a entender qué extintores necesita realmente, por qué, y cómo utilizarlos de manera eficaz.

Clasificación de extintores y tipos de fuego

Los extintores están diseñados para combatir clases de fuego específicas, por lo que cada equipo utiliza un agente extintor adecuado según el material que se esté quemando. Seleccionar correctamente el extintor es fundamental para garantizar una intervención segura, eficaz y sin riesgos añadidos.

Clases de fuego

Los fuegos se clasifican en categorías según el tipo de combustible que los origina. En Europa, la norma UNE-EN 2 establece las siguientes clases principales:


🔸 Clase A

Materiales sólidos combustibles que arden dejando brasas.
Ejemplos: madera, papel, cartón, tejidos, plásticos sólidos.

Extintores recomendados:

  • Agua a presión
  • Espuma (AFFF)
  • Polvo ABC

🔸 Clase B

Líquidos inflamables o sólidos licuables.
Ejemplos: gasolina, aceite, pinturas, disolventes, alcoholes.

Extintores recomendados:

  • Espuma
  • Polvo ABC o BC
  • CO₂

🔸 Clase C

Fuegos que implican gases inflamables.
Ejemplos: butano, propano, gas natural, acetileno.

Extintores recomendados:

  • Polvo ABC o BC
    (Se debe cortar siempre el suministro del gas.)

🔸 Clase F

Fuegos originados por aceites y grasas de cocina a muy alta temperatura (especialmente en hostelería).
Ejemplos: freidoras industriales.

Extintores recomendados:

  • Extintores de Agente húmedo (acetato de potasio).

💡 Tip profesional: Si tienes una cocina industrial, recuerda que la normativa exige sistemas fijos. Mira este ejemplo de instalación de un sistema de extinción automática en Torrent.


🔸 Clase D

Su clasificación depende del país, en españa, fuegos que afectan a metales combustibles.
Ejemplos: magnesio, sodio, potasio, titanio.

Extintores recomendados:

  • Polvo especial para metales (NO sirve agua, espuma ni CO₂).

🔸Fuegos eléctricos

Anteriormente conocidos como fuegos de clase E, los fuegos en presencia de electricidad no constituyen una clase específica según la UNE‑EN 2:2024, ya que la clasificación se basa únicamente en el tipo de combustible y no en la presencia de tensión eléctrica. Sin embargo, cuando un incendio afecta a equipos o instalaciones bajo tensión, deben aplicarse precauciones especiales, empleando únicamente agentes extintores no conductores, como CO₂ o polvo ABC/BC, para evitar riesgos de electrocución. Siempre que sea posible, la norma de protección contra incendios recomienda desconectar la energía eléctrica antes de proceder a la extinción, momento en el que el fuego debe tratarse según la clase real del material que arde.

Agentes extintores

🟩 Agua (presurizada)

Clases de fuego: A

Indicados para: madera, papel, tejidos.

No usar en: fuego eléctrico ni líquidos inflamables.

Ventajas:

  • Muy eficaces para combustibles sólidos.
  • Económicos.

Limitaciones:

  • Conducen electricidad → peligro en instalaciones eléctricas.

🟧 Espuma (AFFF)

Clases de fuego: A y B

Indicados para: sólidos + líquidos inflamables (gasolina, diésel).

Ventajas:

  • Crea una capa que ahoga el fuego.
  • Muy útil en garajes, talleres, almacenes.

Limitaciones:

  • No recomendado en fuegos eléctricos.

🟥 CO₂ (Dióxido de carbono)

Clases de fuego: B y eléctricos

Indicados para: equipos eléctricos, cuadros, salas de servidores.

Ventajas:

  • No deja residuos.
  • No daña equipos electrónicos.

Limitaciones:

  • Menor eficacia en exteriores (se dispersa).
  • El frío extremo de la boquilla puede ser peligroso.

Polvo ABC (el más común)

Clases de fuego: A, B, C

Indicados para: sólidos, líquidos inflamables y gases.

Ventajas:

  • Muy versátiles.
  • Gran poder de extinción.

Limitaciones:

  • Dejan mucho residuo.
  • Dañan equipos electrónicos.

🟨 Agentes para metales (Clase D)

Clases de fuego: D

Indicados para: incendios de metales como magnesio, sodio, titanio.

Uso típico: laboratorios, industrias químicas o metalúrgicas.

🟫 Extintores Clase F (cocinas)

Clases de fuego: F

Indicados para: aceites y grasas vegetales/animales (freidoras).

Ventajas:

  • Reaccionan químicamente formando una capa jabonosa (saponificación).
  • Son los más seguros en cocinas industriales y domésticas.

Eficacia (27A, 89B, 183B…): cómo interpretarla sin ser técnico

La eficacia de un extintor —indicada con códigos como 27A, 89B o 183B— refleja la capacidad real del equipo para apagar un fuego según los ensayos definidos en la norma UNE‑EN 3‑7, y permite comparar modelos sin necesidad de conocimientos técnicos. En los fuegos A, el número indica el tamaño del “hogar tipo A” (madera dispuesta en cribas) que el extintor es capaz de extinguir: cuanto mayor sea el número, mayor la capacidad. En los fuegos B, la cifra (89B, 144B, 183B…) representa el tamaño del “hogar tipo B”, una bandeja con líquido inflamable (heptano) de dimensiones normalizadas que se utiliza para certificar el extintor. Estas eficacias, obligatorias para equipos instalados según el RIPCI (RD 513/2017), son verificadas por laboratorios acreditados y figuran en la etiqueta, fichas técnicas del fabricante y documentos de los organismos certificadores. En términos prácticos, elegir un extintor con mayor eficacia supone una mayor capacidad de control del fuego dentro de su clase correspondiente, lo que facilita la toma de decisiones informada al adquirir o renovar equipos de protección contra incendios.

Extintores portátiles: guía completa (partes, uso, mantenimiento y selección)

¿Qué es un extintor portátil?

De acuerdo con la UNE‑EN 3‑7:2004 + A1:2008, un extintor portátil es un aparato que contiene un agente extintor que puede proyectarse y dirigirse sobre un fuego mediante la acción de una presión interna, ya sea almacenada o generada por un gas auxiliar. Para considerarse portátil, el equipo debe estar diseñado para llevarse y accionarse a mano, y tener una masa en condiciones de uso menor o igual a 20 kg.

Partes de un extintor

Aunque existen distintos tipos de extintores, todos comparten una serie de elementos básicos:

Elementos principales de un extintor portátil
Elementos principales de un extintor portátil
  1. Botella o cilindro
    Contenedor metálico que almacena el agente extintor (polvo, CO₂, agua, etc.) y el gas presurizado.
  1. Cuello o válvula principal
    Pieza metálica que conecta la botella con los mecanismos de disparo y salida del agente.
  2. Maneta de disparo
    Palanca superior que se presiona para liberar el agente extintor.
  3. Maneta fija
    Parte fija que se sujeta mientras se acciona la maneta de disparo.
  4. Anilla y pasador de seguridad
    Impiden la activación accidental del extintor. Debe retirarse antes de usar.
  5. Depósito de presión / Vástago de accionamiento
    Elemento interno de la válvula que se activa al presionar la maneta.
  6. Base de goma
    Protege el cilindro y le da estabilidad cuando está apoyado en el suelo.
  7. Etiqueta técnica
    Indica tipo de agente, clasificación del fuego, instrucciones y datos de mantenimiento.
  8. Instrucciones de uso
    Explican cómo operar el extintor mediante símbolos y texto.
  9. Manguera
    Conducto flexible por donde sale el agente extintor.
  10. Difusor o boquilla
    La pieza final que dirige la descarga del agente hacia el fuego.

 

Cómo usar correctamente un extintor

Saber utilizar un extintor es tan importante como elegirlo bien. En un incendio incipiente, la rapidez y la correcta aplicación del agente extintor marcan la diferencia entre resolver un conato en segundos o perder el control del fuego.

Que un extintor sea portátil no significa que sirva para cualquier tipo de fuego. De hecho, su eficacia depende del agente extintor, de la clase de fuego para la que esté diseñado y de su capacidad de extinción certificada (por ejemplo, 21A – 113B).

Pasos para utilizar un extintor de forma correcta (método P.A.S.)

La actuación se suele estructurar en cuatro pasos:

  • P – Tirar del pasador

Quita el seguro o precinto. Este elemento evita descargas accidentales, pero también es el primer obstáculo cuando se actúa bajo estrés. Asegúrate de no doblar la anilla: tira con decisión.

  • A – Apuntar a la base del fuego

Colócate a una distancia prudente (2–3 metros) y apunta siempre a la base de las llamas, nunca al penacho superior.
La extinción requiere eliminar el combustible activo, y eso solo se consigue actuando sobre la zona donde las llamas nacen.

  • S – Sujetar el extintor y presionar la maneta

Acciona la válvula presionando completamente la maneta. En extintores de CO₂, sujeta siempre la boquilla por el asa aislada: la descarga provoca temperaturas muy bajas que pueden producir quemaduras por frío.

  • A – Barrer horizontalmente

Realiza un movimiento de barrido, de lado a lado, avanzando si el fuego remite o retrocediendo si crece. No consumas toda la botella en un único punto; distribuye la descarga para “empujar el fuego” hacia su extinción.

Mantenimiento de los extintores

El mantenimiento de los extintores está regulado por el RIPCI (RD 513/2017) y por los requisitos técnicos de la UNE‑EN 3‑7, que también define condiciones de operación y marcado. En la práctica, lo esencial es:

  • Vida útil máxima aproximada: 20 años, siempre que el equipo supere las revisiones y pruebas reglamentarias.
  • Prueba de presión (retimbrado) cada 5 años, obligatoria para verificar la resistencia del envase según normativa de equipos a presión.
  • Revisión anual por empresa mantenedora autorizada (estado interno, peso, válvulas, mangueras, manómetro).
  • Inspección visual periódica: precinto intacto, presión en zona verde, accesibilidad y ausencia de golpes.
  • Recarga tras cualquier uso, incluso si la descarga fue mínima.
  • Marcado obligatorio (fabricante, nº de serie, año, capacidad, clases de fuego, instrucciones), según UNE‑EN 3‑7.

Normativa aplicable a extintores en España: requisitos RIPCI y obligaciones de 2026

Marco legal 2026: RIPCI, CTE y el nuevo Reglamento Industrial (RD 164/2025)

En 2026, los extintores se regulan a través de un marco normativo unificado que combina RIPCI, CTE y el recién aprobado RD 164/2025. El RIPCI sigue siendo la base legal de referencia para la instalación, características y mantenimiento de los equipos, pero desde junio de 2025 cuenta con una Guía Técnica v4, que incorpora actualizaciones importantes derivadas del RD 164/2025, especialmente en criterios de instalación, productos certificados y mantenimiento. 
El Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SI) también recibe ajustes a partir del RD 164/2025, alineando sus requisitos de seguridad pasiva con las nuevas exigencias industriales e incorporando criterios revisados para la instalación y selección de equipos de extinción.
El gran cambio es el nuevo Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI 2025), aprobado mediante el RD 164/2025. Este sustituye al reglamento de 2004 y moderniza por completo el enfoque legal, incorporando nuevas exigencias técnicas, actualizaciones de normas UNE obligatorias y la adaptación al Reglamento Europeo de Productos de la Construcción (RPC 2024).

Requisitos de instalación y ubicación: criterios consolidados

La normativa mantiene los principios esenciales de accesibilidad y eficacia. Aunque el RIPCI no fija una altura exacta, las guías técnicas y criterios de accesibilidad consolidados establecen valores operativos claros: los extintores deben ir accesibles, sin obstáculos y nunca apoyados directamente en el suelo, con alturas prácticas alrededor de 80–120 cm para garantizar su uso inmediato. Estas recomendaciones coinciden con lo que recogen las guías derivadas de RIPCI y los criterios técnicos aplicados en proyectos actuales.
El CTE DB-SI, en la sección SI 4: Instalaciones de protección contra incendios mantiene como referencia una distancia máxima de recorrido de 15 m para alcanzar un extintor desde cualquier punto accesible de la planta, criterio que sigue vigente tras las modificaciones introducidas por el RD 164/2025.
La señalización, por su parte, continúa siendo obligatoria mediante señales fotoluminiscentes que cumplan la UNE 23033-1, siguiendo las directrices de señalización técnica descritas por la normativa UNE sobre visibilidad, pictogramas y materiales resistentes.

Obligaciones de mantenimiento y novedades 2026

El mantenimiento de los extintores continúa rigiéndose por la UNE 23120, que establece los procedimientos de revisión trimestral, anual y las pruebas cada cinco años. Las revisiones trimestrales siguen siendo responsabilidad del titular del establecimiento, mientras que el mantenimiento anual debe realizarlo una empresa autorizada con los controles definidos en la norma: presión, integridad del cilindro, estado del agente extintor y elementos de disparo.
La revisión completa cada cinco años (retimbrado) continúa siendo obligatoria, así como la limitación de vida útil máxima de 20 años, tal y como recoge la normativa vigente y las aclaraciones actualizadas de 2025.
En cuanto a novedades, la Guía RIPCI v4 introduce la adaptación progresiva a las nuevas normas UNE y al nuevo RPC 2024, impulsando la digitalización documental del producto, aunque sin imponer todavía un sistema obligatorio basado en QR o RFID.
Además, el panorama técnico incorpora un cambio importante a nivel internacional: la norma ISO 3941:2026 introduce la Clase L para incendios de baterías de iones de litio, una categoría necesaria por su comportamiento electroquímico y riesgo de re-ignición. No es aún una obligación legal española, pero sí un estándar técnico que marcará la selección de agentes extintores en entornos con baterías.
Por último, el RD 164/2025 actualiza los requisitos de los extintores instalados en vehículos de transporte de personas y mercancías, endureciendo criterios técnicos para alinearlos con el nuevo marco de seguridad industrial.

Los 6 errores más comunes al elegir extintores en empresas (y cómo evitarlos)

Checklist profesional para elegir un extintor adecuado

FAQ (Preguntas Frecuentes)

¿Qué tipo de extintor es el más adecuado para el fuego de un cuadro eléctrico?:

El extintor más adecuado es el de dióxido de carbono (CO₂). Este agente no es conductor, por lo que puede usarse de forma segura en presencia de equipos bajo tensión. Además, no es corrosivo, no deja residuos y no daña componentes eléctricos o electrónicos, lo que lo convierte en la opción preferente para cuadros eléctricos, racks, salas técnicas y equipos delicados.

¿Qué tipo de extintor es el más adecuado para un centro de transformación?:

El Real Decreto 337/2014, que aprueba el Reglamento sobre condiciones técnicas y garantías de seguridad en instalaciones eléctricas de alta tensión y sus ITCRAT (Instrucciones técnicas complementarias), es la normativa aplicable a los centros de transformación. En su documentación técnica de aplicación, dentro del apartado de medios de protección contra incendios, dotación mínima de extinción y características del extintor, se especifica textualmente la obligación de disponer de un: “Extintor portátil con eficacia mínima 89B para centros de transformación.”

La eficacia 89B indica la capacidad de apagar un fuego tipo B estandarizado, algo que cumplen los extintores de CO₂ y algunos de agua aditivada (aunque estos últimos no se emplean en instalaciones eléctricas). También podrían usarse extintores de polvo ABC, con eficacia superior, pero el polvo químico deja residuos que dañan celdas, aparamenta y mecanismos eléctricos, pudiendo dejarlos inservibles. Por ello, aunque el polvo cumple la eficacia mínima exigida, no es la opción recomendable. En la práctica, el extintor más adecuado y utilizado en centros de transformación es el CO₂.

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