La ventilación de un edificio no se resuelve asignando un caudal uniforme a todos sus espacios. Las exigencias dependen del uso de cada recinto, de la ocupación y de las fuentes de contaminación. Antes de calcular, hay que identificar la calidad del aire que debe garantizarse y el método aplicable. Después se determina el caudal y se define el recorrido del aire: aportación exterior, distribución, extracción y expulsión. Los ejemplos de habitaciones, pasillos y almacenes que aparecen en esta guía ilustran criterios que deben adaptarse al uso concreto y a las condiciones normativas de cada edificio.
1. Qué normativa regula la ventilación de los locales
El artículo 11.2 del RITE exige mantener una calidad del aire interior aceptable mediante la aportación de aire exterior y la extracción y expulsión del aire viciado. La IT 1.1.4.2.1 desarrolla esta exigencia para los locales donde se realiza actividad humana. Su alcance comprende también actividades de corta duración y ocupaciones transitorias. Las exigencias de ventilación de los distintos recintos se justifican conforme al RITE cuando la instalación queda dentro de su ámbito de aplicación. El DB-HS 3 tiene un ámbito propio y remite al RITE en los supuestos que corresponden; los aparcamientos y garajes están incluidos en el ámbito directo del DB-HS 3. Por eso, antes de elegir método o caudal, hay que comprobar qué disposición resulta aplicable al recinto concreto.
2. Ocupación permanente, uso ocasional y locales habitables
El RITE distingue entre locales habitables y no habitables según su uso y las condiciones ambientales que requieren. Los locales no habitables también deben mantener unas condiciones de salubridad adecuadas. Por su parte, el Anejo III de la Parte I del CTE incluye expresamente los pasillos, distribuidores y zonas comunes de circulación entre los recintos habitables. Un pasillo puede tener una ocupación transitoria y ser un recinto habitable. La clasificación del recinto y la permanencia de sus ocupantes describen aspectos diferentes del espacio. El método de ventilación se elige atendiendo a su uso y a las condiciones de aplicación que establece el RITE.
3. Cómo se calcula el caudal de aire exterior
La IT 1.1.4.2.3 recoge cinco métodos de cálculo. Dos de ellos determinan el caudal de forma indirecta: por número de personas y por superficie.
Método A: caudal por persona
Los valores de la tabla 1.4.2.1 se aplican cuando concurren estas condiciones:
- Actividad metabólica próxima a 1,2 met.
- Baja producción de contaminantes por fuentes distintas de las personas.
- Prohibición de fumar.
| Categoría | l/s por persona | m³/h por persona |
|---|---|---|
| IDA 2 | 12,5 | 45,0 |
| IDA 3 | 8,0 | 28,8 |
| IDA 4 | 5,0 | 18,0 |
El cálculo es: Q = N × q Donde N es la ocupación de diseño y q, el caudal unitario correspondiente a la categoría exigida.
Método D: caudal por superficie
Para espacios no dedicados a ocupación humana permanente, el RITE establece los valores de la tabla 1.4.2.4:
| Categoría | l/s por m² | m³/h por m² |
|---|---|---|
| IDA 2 | 0,83 | 2,988 |
| IDA 3 | 0,55 | 1,980 |
| IDA 4 | 0,28 | 1,008 |
El cálculo es: Q = S × q Donde S es la superficie del recinto. La categoría IDA se determina por el uso del local. La presencia de IDA 4 en las tablas no permite elegirla para un espacio al que el reglamento asigna una categoría superior. Los métodos A y D tienen sus propias condiciones de aplicación. El RITE no establece una regla general que obligue a calcular ambos y seleccionar el resultado mayor.
4. Ejemplo de cálculo según la ocupación prevista
El RITE asigna IDA 3 a las habitaciones de hotel. Para ilustrar el cálculo por ocupación, consideremos una habitación de 16,9 m² y tres plazas. Aplicando el método A en las condiciones indicadas: Q = 3 × 28,8 = 86,4 m³/h El caudal mínimo de aire exterior obtenido es 86,4 m³/h. La superficie de la habitación no interviene en este cálculo por persona. La ocupación adoptada corresponde a las tres plazas previstas. Un equipo que únicamente recircula el aire de la habitación para calentarlo o enfriarlo atiende la demanda térmica; la aportación de aire exterior debe quedar resuelta mediante el sistema de ventilación. Para la comprobación de evacuación, el DB-SI establece densidades de ocupación y exige considerar una ocupación mayor cuando sea previsible. La ocupación adoptada debe ser coherente con el uso previsto y con la comprobación que se esté realizando.
5. Pasillos y distribuidores: caudal y distribución del aire
La categoría IDA de un pasillo depende del uso del edificio y de la clasificación aplicable al recinto. En hoteles, el RITE asigna IDA 2 a los locales comunes; para otros usos debe comprobarse la categoría que corresponda. El método D puede utilizarse en espacios no dedicados a ocupación humana permanente cuando se cumplen sus condiciones de aplicación. Por tanto, que un espacio sea un pasillo o tenga ocupación transitoria no basta, por sí solo, para asignarle automáticamente un caudal por superficie: hay que justificar la categoría exigible y la aplicabilidad del método. En un caso en el que corresponda IDA 2 y esté justificado el método D, para un pasillo de 30 m²: Q = 30 × 2,988 = 89,64 m³/h El resultado corresponde a un caudal de aire exterior.
Cómo puede recibir ese aire
Una red común puede atender la ventilación de varios recintos. El cumplimiento se comprueba mediante los caudales que llegan a cada espacio, la calidad del aire y su recorrido hasta la extracción. La transferencia desde otro recinto requiere comprobar la contaminación que arrastra ese aire y las restricciones de uso establecidas por el RITE. La IT 1.3.4.2.10.4 permite utilizar pasillos y vestíbulos como elementos de distribución cuando el aire pasa desde zonas acondicionadas hacia locales de servicio y esos espacios de circulación permanecen libres de almacenamiento. El mismo apartado reserva la utilización como plénum de retorno a las viviendas. Esta previsión no debe extrapolarse automáticamente a otros usos del edificio.
Aire de transferencia desde otros recintos
La categoría del aire extraído depende del recinto. Por ejemplo, el RITE clasifica el aire de extracción de las habitaciones de hotel como AE2, cuyo uso como aire de transferencia se limita a locales de servicio, aseos y garajes. Por ello, antes de utilizar aire procedente de otro recinto para justificar la ventilación de un pasillo, hay que comprobar su categoría y las restricciones aplicables. Además, contabilizar un caudal que atraviesa una puerta requiere definir el paso de aire y comprobar las diferencias de presión previstas. Las fugas indeterminadas por rendijas carecen de un caudal de diseño garantizado.
6. Almacenes y cuartos auxiliares
En estos recintos deben distinguirse tres datos: la calidad del aire interior exigida, el caudal de extracción y la categoría del aire extraído. Las categorías IDA expresan la calidad del aire interior que debe alcanzarse. Las categorías AE clasifican el aire de extracción y determinan sus posibilidades de reutilización.
Almacén de material limpio
El uso, la ocupación y los materiales almacenados deben quedar recogidos en el análisis y en la solución de ventilación. El RITE incluye los almacenes en la categoría de extracción AE2. Si el recinto se encuadra como local de servicio, le corresponde además la extracción mínima de la IT 1.1.4.2.5: 2 l/s por m² = 7,2 m³/h por m² Por ejemplo, para un almacén de 8 m² que se clasifique como local de servicio: Q de extracción ≥ 8 × 7,2 = 57,6 m³/h La entrada de aire puede resolverse mediante transferencia desde otro recinto cuando la categoría del aire y el recorrido lo permitan. El proyecto debe definir tanto esa entrada como la extracción. La clasificación AE2, por sí sola, no fija un caudal: regula el destino y la reutilización del aire extraído.
Cuarto de limpieza
Como local de servicio, el cuarto de limpieza requiere una extracción mínima de 7,2 m³/h por m². Los productos almacenados y las actividades realizadas determinan las necesidades adicionales de ventilación y la categoría del aire de extracción. Cuando existen emisiones conocidas de contaminantes específicos, el método E permite dimensionar el caudal por dilución.
Almacenamiento de textiles sucios
El RITE clasifica expresamente como AE4 el aire de los locales donde se guarda lencería sucia. Este aire debe expulsarse al exterior y tiene prohibida su utilización como aire de recirculación o transferencia. Cuando las extracciones se realizan de forma independiente, la expulsión de aire AE3 y AE4 debe mantenerse separada de la expulsión de aire AE1 y AE2. Si se mezclan corrientes de distintas categorías, el conjunto adopta la categoría más desfavorable.
7. Qué debe quedar definido en el proyecto
La memoria y los planos deben permitir seguir el aire desde su entrada hasta su expulsión. Para cada recinto deben recoger:
- El uso, la ocupación y las fuentes de contaminación.
- La categoría IDA y la categoría del aire de extracción que correspondan.
- El método de cálculo y los caudales de aire exterior y extracción.
- Las entradas, salidas y pasos de transferencia.
- El balance de caudales y las condiciones de presión previstas.
- La compatibilidad de los recorridos con la compartimentación contra incendios.
Si una solución se aparta de las instrucciones técnicas, el artículo 14 del RITE establece la vía de justificación: documentar prestaciones al menos equivalentes a las de las soluciones reglamentarias, bajo responsabilidad del proyectista o director de la instalación y con la conformidad previa de la propiedad.
¿Necesitas revisar la ventilación de un recinto?
Si necesitas comprobar qué exigencias de ventilación corresponden a un local o revisar la documentación técnica de una instalación, puedes consultar los servicios de ingeniería y asesoría técnica de Argente Ingeniería o contactar para estudiar tu caso.
Referencias normativas
- RITE — Real Decreto 1027/2007, texto consolidado: artículos 11 y 14; IT 1.1.4.2.1 a 1.1.4.2.5; IT 1.3.4.2.10.4; apéndice 1.
- CTE — Real Decreto 314/2006, texto consolidado: Parte I, Anejo III.
- DB-HS Salubridad: sección HS 3, ámbito de aplicación.
- DB-SI Seguridad en caso de incendio: sección SI 3, cálculo de la ocupación.